Fiebre en los niños
Que ocasiona la fiebre?
La fiebre es un síntoma y no un diagnóstico o padecimiento médico.
La causa más común de fiebre en los niños es la infección de origen
viral pero en algunos casos puede ser por bacterias. Uno de los retos
que tiene el pediatra evaluando a un niño con fiebre es tratando de
determinar si la causa de esta es viral o bacteriana. Esta distinción es
importante debido a que las infecciones virales no necesitan de manejo
antibiótico y las bacterianas, si. Más rara
vez se presenta la fiebre por causas no infecciosas, pero en estas
circunstancias, la fiebre persiste por tiempo prolongado (semanas y
hasta meses) a diferencia de las causas infecciosas en donde la fiebre
dura un periodo corto relacionada con la presente infección.
Como puede la fiebre darnos una semblanza acerca
de el origen de la infección?
En términos generales entre más pequeño el niño,
entre más enfermo se vea o entre más persiste la fiebre, mayores las
probabilidades de que el origen de esta sea bacteriana. Además de la
importancia de el grado de fiebre, lo es la
apariencia del niño. Un niño con poca fiebre pero que se ve muy mal,
está más enfermo que aquel con fiebre muy alta pero que se ve bien o a
veces como si nada. En pocas palabras, dice más el estado general del
niño que el grado de la fiebre.
Tomándole la temperatura a los niños
Hay tres maneras de tomarle
en la temperatura a los niños:
Medicamentos contra la fiebre avalados por la
Academia Americana
de Pediatría para su uso en niños:
1. Acetaminofén (Tylenol o Tempra) es un
medicamento utilizado desde hace un tiempo con resultados favorables y
prácticamente sin efectos secundarios cuando se utiliza de manera
adecuada y a la dosis recomendada para el manejo de los niños con fiebre
o dolor. Está disponible en gotas, jarabe, tabletas, supositorio, e
intravenoso para uso hospitalario. Aunque el acetaminofén se considera
seguro utilizado de la manera recomendada, si se utiliza por un largo
período de tiempo o se sobre dosifica puede ocasionar daño en el hígado.
Por tal motivo, debe de administrarse a la dosis recomendada según el
peso del niño y no por más de cuatro o cinco días.
2. Ibuprofen (Motrin o Advil) es un
medicamento más nuevo para el control de la fiebre y la mayoría de los
expertos están de acuerdo en que su uso es seguro y efectivo. Aún así,
se recomienda el acetaminofén primero por su larga trayectoria.
En la práctica general, cuando se
dificulta el control de la fiebre con un solo de los medicamentos, se
puede combinar intercalando uno con el otro.
Guía general para el uso de medicamentos contra la
fiebre en niños:
La aspirina jamás debe de
ser utilizada en niños. Aunque efectiva, el margen de
seguridad es muy pequeño y la sobre dosificación por abuso o ingestión
accidental lleva a una intoxicación por salicilatos que puede traer
graves consecuencias. Por tal motivo, ni conviene tener este medicamento
en casa.
La sobredosis por ingestión accidental de estos
medicamentos (Acetaminofén, Ibuprofen) contra
la fiebre puede ser muy seria. Estos medicamentos, así como cualquier
otro, deben de dejarse fuera del alcance de los niños.
Un niño que este bajo tratamiento con antibiótico
para combatir una infección bacteriana y que por ende tenga fiebre, se
le puede administrar además medicamento contra la fiebre para el control
de la temperatura por las primeras 48 horas. Usualmente este es el
tiempo necesario que necesita el antibiótico para controlar
la infección.
En nuestro medio son utilizados además otros
medicamentos (Cataflam, Mesulid, Deflox) para el control de la fiebre
pero que no están avalados por la Academia
Americana de Pediatría
por los efectos secundarios que pueden ocasionar principalmente en el
estómago.
Otras medidas que pueden ayudar a controlar la
fiebre
Bajar la fiebre con
Acetaminofén o Ibuprofen pueden ayudar a su hijo a sentirse mejor y
menos irritable. Usualmente tardan 60 a 90 minutos para controlar la
fiebre. Si los medicamentos contra la fiebre no funcionan,
el niño se debe de bañar con agua tibia. Jamás utilizar agua fría ni
alcohol, ni tampoco debe de arroparse.
Signos de alarma por los cuales debe de llamará el
pediatra